-Alguien tendría que dar un curso sobre figuras retóricas en Puerto Madryn.
-Sería interesante. Pero son muchas las figuras; tendría que ser un curso sobre algunas figuras retóricas.
-Seguro. Lo podríamos organizar nosotros.
-Nosotros no le podemos enseñar nada a nadie.
-No te estoy diciendo que nosotros nos plantemos delante de la gente a disertar sobre retórica, pero podríamos buscar a una persona ducha en el tema y poner a su disposición todo lo que necesite para dar el curso.
-Hay puede ser.
-Una vez que convencemos a alguien para dar el curso, buscamos un lugar a donde citar a la gente y de juntar material para ejemplificar cada una de las figuras retóricas.
-Para ejemplificar las figuras podemos usar todo tipo de material: Fragmentos de películas y programas de televisión, cuadros de comics, publicidades, titulares de diarios, citas literarias…
-…y archivos de audio: discursos políticos, conferencias, relatos de fútbol, canciones…
-Cargamos todo en la compu y lo disparamos con un proyector sobre una pantalla cada vez que se necesite ejemplificar una figura.
-También podríamos filmar algunas escenas y capturar audios donde se usen figuras retóricas. Por ejemplo en gastronomía se usan mucho. “Cerrame la 8” es una sintaxis a la que recurren los mozos para pedirle al cajero que les de la cuenta de una mesa.
-“Un café cortado…apenas”: Hipérbaton usado por un cliente de Yoaquina, que se estaba olvidando de agregar un pequeño detalle a su pedido.
--“Lo de siempre”: Sinécdoque que usan los clientes que siempre toman lo mismo.
-Me gustan las sinécdoques. Escucha esta: “Que vuelvan las botas”: La uso el almacenero de la vuelta de casa mientras veía en la televisión como un grupo de manifestantes cortaba la 9 de julio.
-Me acuerdo de una parecida: “A mi hijo lo mató la gorra”. La uso una señora en un noticiero para señalar a los asesinos de su hijo.
-Son sinécdoques que remplazan la profesión por una indumentaria distintiva de esa profesión. “Bochini colgó los botines” puede ser otra.
-La sinécdoque no pueden faltar en el curso; tampoco el oxímoron. En el cuento Enoch Soames de Max Beerbohm, el protagonista, Enoch Soames, un escritor fracasado que le canjea su alma al diablo por un lugar en la historia de la literatura inglesa, responde con un oxímoron cada vez que le preguntan sobre sus creencias religiosas: “Soy católico satanista”.
-El mercenario de la publicidad David O. Gilby también tiene un oxímoron de cabecera: “Mi trabajo es una tarea sencillamente difícil”.
- También podríamos hacer un archivo de figuras retóricas.
-Sí, pero no nos desviemos del curso.
-Otro de los temas que se pueden desarrollar en el curso son las figuras retóricas aplicadas a las imágenes.
-¿Como sería eso?
-Por ejemplo en el humor gráfico se usa mucho la hipérbole. En la tapa de la revista Humor siempre se retrataba a los políticos exagerando un rasgo distintivo de su aspecto físico. A Martínez de Oz lo dibujaban con unas orejas grandes como las de Dumbo.
-Es cierto. En publicidad también se utiliza mucho la hipérbole para exagerar las cualidades de los productos. Me acuerdo la publicidad gráfica de un insecticida donde aparece muerto el hombre araña. Pensemos en una publicidad audiovisual para el curso.
-Podríamos usar la figura retorica más famosa de los últimos años.
-¿Cual?
-La tristemente célebre “Mi voto no es positivo”. Cobos dixit.
-¿Y que figura retórica es esa?
-Litote: Figura retórica que consiste en negar lo contrario de lo que se quiere afirmar.
-Es muy buena la idea. Una placa con la definición de Litote, después la imagen de Cobos anunciando su decisión y por último otra placa con la información del curso sobre figuras retóricas. También le podríamos agregar un eslogan.
-Con esta misma idea se puede hacer una publicidad gráfica y otra radial.
-Sos un monstro.
-Te agradezco la hipérbole.




