domingo, 8 de mayo de 2011

IDEA # 10: La conversación

-Para dentro de dos semanas tengo que filmar un dialogo para la clase de dirección.
-¿Ya pensaste en algo?
-Nada. Estoy seco. Pero me impuse una obstrucción: No filmar el dialogo en plano contra plano.
-Encima que no se te ocurre nada, te complicas la vida.
-¿A vos se te ocurre algo?
-A ver qué te parece esto: Un personaje recibe una llamada telefónica. La escena se extiende desde que atiende la llamada hasta que la termina. Es muy importante que no se escuche la voz del personaje que está del otro lado de la línea. Corte. Hacemos un retroceso temporal y volvemos al punto de partida de la conversación, pero esta vez desde el punto de vista del personaje que realizo la llamada. ¿Se entendió?
-Perfectamente. Es original. No recuerdo una escena de dialogo resuelta de esa manera.
-Debe tener sus antecedentes, pero que se encargue tu profesor de encontrarlos.
-¿Y quiénes son los personajes que conversan?
-No tengo idea. Pero de lo que si estoy seguro es que el receptor de llamada habla poco y el emisor, mucho. Este antagonismo permite plantar varios interrogantes en la primera escena que son resueltos por la segunda.
-Tengo que buscarles un tema de conversación.
-Hay un cuento de Salinger que te podría servir. Se titula “Linda boquita y verde mis ojos”. El asunto es más o menos así: Un tipo está tirado en la cama acompañado por una mujer. Suena el teléfono. El tipo le pregunta a la mujer si prefiere que no atienda. La mujer le responde que le da lo mismo y levanta el teléfono. Del otro lado de la línea lo saluda un amigo. Desesperado, el amigo le cuenta que está muy angustiado porque es muy tarde y su esposa todavía no regreso a su casa. Sospechamos que la mujer que esta tirada en la cama con el tipo es la esposa del amigo. Poco a poco, y gracias a una serie de pistas que va dejando Salinger, confirmamos la sospecha. Después de quemarle la cabeza un rato largo, el cornudo le pregunta al tipo si puede ir a tomar unas copas a la casa. El tipo lo convence de que no es una buena idea y le sugiere que se acueste. Cortan. El final es un misterio. El cornudo vuelve a llamar a su amigo y dice que su esposa llego segundos después de que cortaron. El cornudo quiere seguir conversando, pero el amigo acusa un repentino dolor de cabeza y le propone continuar la charla al día siguiente.
¿Y porque le mintió diciéndole que la esposa había regresado cuando en realidad lo estaba engañando?
-Supongo que para cambiar de tema y seguir charlando. Pero no estoy seguro.
-Podría ser. Lo voy a leer.
-Se me ocurrió algo más. Es un poco rebuscado, pero puede andar. Una vez que el cortometraje este terminado, podes volver a usarlo para ejemplificar la teorías de Román Jakobson sobre la comunicación verbal. Es más, una vez que termina el cortometraje, vuelve a empezar, pero reelaborado en forma de ensayo lingüístico. ¡Sería una locura ver algo así!
-Me vas a quemar la cabeza.
-Inténtalo. Si se complica, aplicas una reductio ad absurdum. Filmás un diálogo parecido al que acabamos de tener y listo.

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